Pronunciamiento editorial: Rescatar la cultura para salvar(nos) del autoritarismo

No puedo, ni quiero, ni debo renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía y el asesinato”.

-Rodolfo Walsh (Prólogo a la primera edición de “Operación masacre”, 1957).


Después de los violentos años que sufrió El Salvador durante la guerra civil durante los años 80’s del siglo XX, el 1 de mayo del año 2021, se abre un incierto y oscuro capítulo para nuestra historia nacional.

La nueva Asamblea Legislativa, integrada por una bancada de 56 diputados afines al oficialismo de Nuevas Ideas (y entregados a la voluntad del presidente Nayib Bukele), frente a una oposición reducida a su mínima expresión, configurada por 14 diputados de Arena, 4 del FMLN, 1 de Vamos y 1 de Nuestro Tiempo, dio inicio ayer (1º de Mayo) a la nueva reestructuración estatal, proponiendo y promoviendo sin justificación legal, la destitución de los magistrados de la Sala de lo Constitucional.

Frente a este abuso de poder, cuya acción es un síntoma más del absolutismo que promulga el Ejecutivo, este blog rechaza profundamente cualquier iniciativa -como esta- para desmantelar los pocos vestigios democráticos que El Salvador ha intentado construir.

Pero además de rechazar esta acción, ampliamos nuestro compromiso con la divulgación cultural, el periodismo independiente y la fiscalización del poder. En el poco tiempo que llevamos construyendo este espacio, sabemos y reconocemos, que la democracia no la hacen sólo los líderes. La democracia se construye entre ciudadan@s y actores políticos diversos. Y ese diálogo público es más que necesario, obligatorio.

Según lo que plantea el panorama político salvadoreño, se viene un futuro inciertamente nebuloso, con altas dosis de peligrosidad totalitaria. Es por ello que creemos conveniente, insistir en que existan más espacios alternativos para ejercer el debate ciudadano y retomar los temas que nos convoca el interés público.

De esta forma, nos sumamos a la indignación -y al temor -compartido por quienes nos preocupa el fin de nuestro sistema de justicia, democracia y libertad.

En La madriguera, consideramos que la diversidad de diálogo es la mejor alternativa para sobrevivir a los totalitarismos. Y en ese sentido, la cultura como una extremidad fundamental para construir identidad, se convierte y se reafirma como nuestra inquietud más grande. La libertad de expresión no sólo se encuentra en la prensa, también está en el cine, el teatro, la literatura, la música, la memoria de nuestros antepasados, los museos -populares e institucionales-, pero mucho más importante, en las plazas públicas y la organización civil. Creemos que la cultura, en ese sentido, puede rescatar nuestras mentes y voluntades del fuego enajenado de las ideologías destructivas, opresivas y excluyentes.

Hacemos también, de este modo, dos atrevimientos: un llamado a todas las personas, a no perder la esperanza en sus propias luchas, a no dejarse doblegar por los golpes institucionales que el Estado pretende generar, a afianzar mucho más las redes de cuido y compañerismo frente al abuso de la autoridad. Y por otro lado, hacemos el llamado al Estado mismo, para que pueda tomar consciencia de sus acciones. Para que recapaciten porque El Salvador ya no necesita ni quiere más dictadores.

El Salvador quiere justicia, derechos humanos, ampliación de derechos civiles, protección a la libertad de prensa e información. El Salvador ya no quiere más militares ni cuerpos represivos del Estado. Aquí queremos más escuelas, más educación pública de calidad, más ciencia y más arte. Y eso, definitivamente, lo deseamos también en este blog.

*Imagen: La represión III (Rafael Canogar, 1969).